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Las mayores sorpresas en la historia de la Eurocopa

El fútbol es un juego que atiende a leyes y normas elaboradas por el ser humano, también a las fuerzas de la física, pero su encanto reside en que escapa de todas ellas para regalar al aficionado pasajes inesperados, que sólo con el paso del tiempo logramos descifrar, cuando sus protagonistas ya son mitos. Cada Eurocopa, de la misma manera que presenta un campeón raramente discutible, regala pequeñas leyendas alternativas, invitados no esperados en fiestas ajenas, que hacen de este torneo, por sus caracterísitcas altamente competitivo y por ello, lugar habitual a la sorpresa.

Os dejamos algunas de las que creemos que han sido las actuaciones más soprendentes. Algunas lo son por la diferencia de potencial, otras por el factor humano e incluso tenemos de las que todavía es complicado poder explicar.





URSS 1960
España tuvo en la Euro de 1964 hasta hace bien poco el único logro de su historia. Para muchos, un éxito que se podía haber conseguido en la primera edición de la Eurocopa, donde con un gran grupo de jugadores reforzado con Kubala y Di Estéfano, se negó a jugar su cruce de Octavos ante la URSS por la negativa del Gobierno a que el equipo viajara al país. La dictadura que regía el país ibérico chocaba de manera frontal con el régimen comunista y, como en otras tantas veces, la política metió un gol inesperado y que nos privó (cuatro años antes) del partido del momento.

España 1964
Luxemburgo es un país pequeño y con una cortísima historia en el primer nivel. Esta Eurocopa guarda en su historial el mayor hito del país centroeuropeo cuando no sólo llegó a Cuartos de Final, sino que forzó un partido de desempate ante Dinamarca.
Antes había eliminado, a doble partido, a Holanda que todavía no era la máquina de los años setenta, pero que estaba un par de escalones, en teoría, por encima de Luxemburgo.


Italia 1968
Tal vez sea una de las sorpresa pero en clave negativa de la historia de la competición. Merece ser mentada. Inglaterra llegaba como campeona del mundo con una generación de jugadores fantástica y dirigida por Sir Alf Ramsey con el objetivo de evadir las dudas sobre la ayuda en su título mundial por actuar como anfitrión.
Y todo parecía destinado a que se llevara la Euro hasta que Yugoslavia se cruzó en su camino, venciéndola en semifinales con un gol en los últimos minutos aprovechando que, con uno menos, los ingleses se habían volcado en busca de la victoria. A pesar de quedar terceros, el pobre papel dentro de la competición señalan esta actuación como la gran oportunidad perdida para Inglaterra.

Bélgica 1972
Todos recordamos a la selección de Hungría de los años cincuenta. Aquel equipo que maravilló al mundo, tumbó a Inglaterra en Wembley y quedó por dos veces a las puertas del título mundial. Pero después de la final de 1954 jamás llegó a recuperar ese puesto en el panorama internacional a pesar que durante el verano de 1972 algunos pensaron que volvían los 'Mighty Magiars' gracias a su gran Eurocopa. Clasificaron como primeras de su grupo por delante de Bulgaria, Francia y Noruega para batir en Cuartos a doble partido a Rumanía clasificándose para la fase final en Bélgica donde, siendo sinceros, el rival más duro que se había encontrado hasta el momento, la URSS, firmó su finiquito en esa Euro. Un cuarto puesto que figura como el último gran hito del equipo del Este de Europa hasta la fecha.

Yugoslavia 1976
Recordamos esta Eurocopa por ser el título de Checoslovaquia, de Panenka y su penalty. Lo merece, porque no era fácil la tarea que tenía encomendada, la de batir a Alemania. Pero fue también el pequeño gran éxito en la historia del fútbol de Gales, que llegó a Cuartos de Final, quedándose justo a las puertas de la fase final en favor de una Yugoslavia motivada por ganar el título en casa. El equipo donde jugaba Toshack no fue capaz de voltear el 2-0 que se trajo de Zagreb y el empate a uno puso fin a su camino en la competición. 


Italia 1980
La década de los ochenta pudo ser, sin temor a equivocarnos, la más gloriosa para la selección de Bélgica, un país acostumbrado a tener jugadores de gran talento, pero que a nivel de selección jamás a firmado actuación acorde alguna. Pero la Euro de 1980 fue diferente. Llegó a la final después de superar en su grupo a España, Inglaterra e Italia. Pero fue el torneo de Bernd Schuster y merecía ser recordado levantando una copa. Bélgica, por su parte, dio a conocer una generación que tuvo continuidad en los siguientes torneos de selecciones pero sin la repercusión de aquel subcampeonato.

Francia 1984
Hasta esta Eurocopa el mundo conocía de la selección de Portugal por su debut en una fase final en el Mundial de 1966. Guiados por una fuerza de la naturaleza como lo fue Eusebio, una vez pasó ese torneo no se supo nada más del fútbol luso hasta que se clasificó para la Euro de 1984. Chalana no tuvo la incidencia en el torneo que tuvo Eusebio años antes, pero dirigió al equipo con maestría para lograr una cuarta plaza. Empató ante España y Alemania en el Grupo 2 le permitió alcanzar las semifinales donde a punto estuvieron de dar la campanada de eliminara Francia. No pudo ser, pero sembró una semilla que tuvo continuidad con una clasifiación para el Mundial de dos años después y la inspiración para su 'Generación de Oro'.

Alemania 1988
Sin grandes sorpresas en las rondas eliminatorias supuso el debut en una fase final de Irlanda, con un historial impropio en este tipo de competiciones. Caída en el grupo 7 dio una gran imagen ante las que serían las dos finalistas (Holanda y la URSS) y se permitió el lujo de debutar con una victoria ante sus vecinos ingleses. Pese a todo esto no pudo pasar a cuartos de final, pero firmó una bonita página en su historia como punto de partida a una época con más peso internacional.

Suecia 1992
Pocos equipos, por no decir ninguno, podrá superar lo ofrecido por Dinamarca aquel verano en Suecia. Eliminada de la fase final, acudió a la misma tras la desclasificación de Yugoslavia. Moller-Nielsen, seleccionador danés, se las vio y se las deseo para poder localizar a sus internacionales, repartidos por el mundo disfrutando de sus vacaciones y tuvo poco tiempo para lleva a cabo una preparación en condiciones, aunque se encargó de desmontar ese mito. Guiado por la figura de Schmeichel, clasificó como segunda en su grupo, eliminó en los penalties a Holanda (campeona en 1988) y disfrutó de una plácida final ante el equipo que mejor jugaba por aquel entonces y que se había coronado como campeón del mundo un par de años antes, Alemania.

Inglaterra 1996
Esperar un aniversario para volver a ser portagonista. Eso pareció que hizo la República Checa cuando llegó a la final de esta edición contra todo pronóstico y con una generación de jugadores que dio paso a una serie de clásicos del fútbol moderno a la que todavía se echa de menos. Sobrevivió a un grupo junto a Italia y Alemania (con la que se encontraría en la final) y eliminó a dos selecciones que siempre proponen buen fútbol con dos buenas generaciones: a Portugal en Cuartos (con la inolvidable 'cuchara' de Poborsky) y a Francia tras una cardíaca tanda de penalties. Incluso tuvieron 'la osadía' de adelantarse en la final, pero 'La Mannschaft' se cobró su venganza veinte años después mediante otro gol histórico: el de Oro de Bierhoff.

Holanda y Bélgica 2000
Las fases finales siempre han servido de reivindicación para jugadores veteranos. Quizás una de las muestras que más ejemplifican este hecho fue la selección de Rumanía que tan buen papel hizo en esta Eurocopa pasando a cuartos superando un grupo donde Portugal hizo pleno y en el camino quedaron Inglaterra y Alemania, que venía a defender su condición de campeona. Un inolvidable partido a 'cara de perro' contra Inglaterra por la segunda plaza de grupo que se resolvió con un penalty transformado por Ganea en el último minuto, bien merece mención. En cuartos el oficio de Italia fue demasiado para un equipo notó el desgaste de la fase de grupos y el jugar la última media hora de partido con diez tras la expulsión de Gica Hagi. 

Portugal 2004
Grecia protagonizó la Eurocopa más sorprendente del fútbol moderno. Clasificada para la fase final 'in extremis', venció bien a la anfitriona en el partido inaugural y en la final, pero no sólo eso. Puso en jaque a España contra la que empató a un tanto para eliminarla, eliminó en Cuartos a Francia, que venía a defender su título e hizo lo propio en semifinales contra la República Checa, con su mejor generación de los últimos treinta años.
No desplegó un juego vistoso, pero su ultradefensa desesperó a los rivales y tuvo una pegada digna de lo que fue, una campeona.

Austria y Suiza 2008
Parecía que el techo del fútbol turco fue alcanzado en el Mundial de 2002 cuando llegó a semifinales. Pero con algún componente de aquel equipo, los otomanos volvieron a firmar una actuación digna de ser recordada y eso que empezó la fase final con una clara derrota ante Portugal. A falta de cinco miuntos para el final del partido, perdía ante la República Checa quedando eliminada, pero dos goles de Nihat voltearon el partido y clasificaron a Turquía para cuartos, donde la siempre talentosa Croacia a la que llevaron a la prórroga donde parecía que el gol de Klasnic en el 119' ponía punto final a su participación, pero volvieron a vivir un milagro en forma de gol en el descuento de la prórroga que llevaba el partido a los penalties donde los croatas se vinieron abajo.
Las sefiminales ante Alemania era un partido a disfrutar, habían cumplido con creces y se notó. Se adelantaron y empataron a dos casi al final, donde esta vez el azar ladeó el gol del triunfo del lado alemán.


Foto: elmundo.es
Logo: uefa.com
Las mayores sorpresas en la historia de la Eurocopa Reviewed by Miquel UoDT on 22:49 Rating: 5

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